Que los videojuegos están afianzándose como la principal fuente de ocio frente a otras más tradicionales como el cine o la música seguro es un hecho que ya no sorprende demasiado.
Para entenderlo fácilmente no hay más que atender a las cifras: el año pasado, los españoles gastamos más de 1.454 millones de euros en videojuegos frente a los 1.290 millones que invertimos en música, películas y cine juntos. Se trata además de una tendencia que se ha consolidado este año y que está en línea con el consumo en el resto de Europa.

Pero no sólo es esto lo que está cambiando en el mundo del ocio; si hasta ahora suponíamos que la mayoría de los usuarios de videojuegos eran hombres, desde hace muy poco tiempo tenemos muchos motivos para empezar a dudarlo.
Primero nos sorprendió Nicole Kidman absorta en un videojuego que potenciaba la capacidad mental de los usuarios (Brain Training); y desde entonces, los principales fabricantes de consolas no han parado de lanzar juegos dirigidos a las mujeres, que ya representan el 48% de los usuarios de videojuegos.
De hecho, este nicho de mercado motivó en gran parte el nacimiento de otro de los grandes fenómenos actuales de la industria del ocio: la consola Wii.
Uno de los que más éxito está cosechando, y no solo entre mujeres, es Cocina Conmigo, un juego de recetas interactivas que nos ofrece múltiples opciones y categorías: por países, ingredientes, calorías….
Quizás el más conocido por todos sea el Wii Fit, el número 1 en ventas dentro de este tipo de videojuegos, que no dejan de ser lúdicos, pero son cada vez más prácticos.
A esta tendencia se suman cada día más mujeres de edades comprendidas entre los 25 y 35 años y con esto la moda de los videojuegos violentos y agresivos empieza a diluirse.
¿Positivo?